Millones de veces pasamos por situaciones sumamente importante para nosotras, tan importantes que hasta quizás la respuesta nos pone nerviosas... impacientes.
Quien vive una vida entregada a Dios, o tomó la decisión de entregar su vida en Sus manos; va a parar y elevar a Dios seis palabras...las cuales vamos a llamar las palabras mágicas :
"Señor, que se haga Tú voluntad"
Palabras tan importantes, que marcaran cuan sincera sos con Dios y contigo misma; marcaran cuanta es tu confianza en Él; marcaran claramente cuan entregada esta tu vida a Dios; marcaran el espacio que das a Dios para que actúe en ti.
Seguido a esto vendrá el gran paso! el mas importante; el de confiar en Dios, anular sinceramente y completamente tu voluntad y dejar que Dios haga Su voluntad.
No es nada raro que tengas ganas de preguntar: ¿ Por qué esto?; que te surjan ganas de decir: Señor tu podías hacer tal cosa!; no es raro que miles de cuestionamientos se intenten meter en tu mente; al fin de cuentas, esa no era la respuesta que tal ves esperabas cuando pronunciaste las "palabras mágicas".
Pero ahí esta el punto clave!
Si vos pronunciaste tales palabras mágicas, y realmente queres y tenes una vida entregada a Dios, es hora de actuar como debe ser!
Y ahí comienza esa lucha interna con tu propia enemiga, vos misma! Esa es la parte donde realmente podes afirmar el hecho de decir: Señor que se haga Tú voluntad!; o en su defecto transformarlo en una pregunta: Señor que se haga Tú voluntad?.
Realmente no es fácil, pero si queres que realmente las tales palabras mágicas se cumplan en tu vida, renuncia y lucha en contra de esos pensamientos que no dejan que Dios actúe, renuncia y lucha en contra de esa intrusa que intenta meterse en tus pensamientos cuestionando, renuncia a tu propia voluntad!
Quien realmente quiere que sea hecha la voluntad de Dios, va a dar lugar para que Él actúe en su vida, va a callar ante la respuesta que Dios le de y va a decir: Señor gracias por mostrar tu voluntad en mi.
Recuerda y ten siempre presente que es pura honra preciosa que Dios dirija tus caminos, dirija tus pasos, solo así estarás permitiendo que el plan perfecto y las maravillas de Dios se cumplan en tu vida.
Analiza tu vida; afianza esa confianza indestructible en Dios; entregate por completo a Él, mata y sepulta tu propia voluntad; se sincera contigo misma.
Hoy mismo puedes poner en práctica las palabras mágicas...
Hoy mismo puedes dejar que Dios haga y cumpla Su plan perfecto en ti.
Hoy mismo puedes conocerte internamente...
Será que realmente dices:
"Señor que se haga Tú voluntad!"
O es que la transformas en una gran pregunta en tu vida???

No hay comentarios:
Publicar un comentario